El Precio de la Gasolina y la Salud
Viernes, 5 Septiembre 
El fenómeno del alza en el precio de la gasolina ha generado muchos cambios de conducta entre los estadounidenses, pero los cambios que quizás más preocupan son los que tienen que ver con hábitos ligados a la salud.
Según una investigación realizada por el periódico USA Today, los altos precios que la gasolina ha venido sufriendo en el último año han provocado profundos cambios en las costumbres de muchas personas, las cuales se ven obligadas a viajar menos tanto en sus propios vehículos como en transportes públicos. Muchos enfermos suspenden o retrasan sus consultas médicas, y muchas personas abandonan las terapias de grupo con el objetivo de ahorrar gasolina saliendo menos de sus casas.
Algunas personas con enfermedades como el cáncer u otras de carácter crónico deben viajar hasta el hospital varias veces al mes o a la semana, lo cual implica un gasto importante ya sea en combustible de su carro o en taxis u otros medios de transporte. Según algunos médicos especialistas consultados, para paliar esta situación muchos pacientes optan por cambiar su actual médico por uno que tenga el consultorio “cerca de casa”.
Hay pacientes con enfermedades crónicas que necesitan tratamientos varias veces a la semana, muchos pacientes de psoriasis necesitan aplicarse luz ultravioleta varias veces a la semana y para ello recorrer muchas veces decenas de kilómetros por cada sesión.
El problema de los pacientes que sufren de enfermedades crónicas no es sólo el gasto de combustible por las múltiples sesiones de terapia al mes sino que el problema se agrava porque este tipo de pacientes deben en muchos casos desembolsar importantes sumas de dinero cada mes para pagar los costosos medicamentos que necesitan. Definitivamente el alto precio de la gasolina está cambiando los hábitos de la gente y perjudicando sus bolsillos de manera preocupante.
